La inspección de los camiones permitió a los uniformados descubrir que también se transportaba plomo y aluminio entre la carga declarada.
Una verificación a cargo de agentes de la AFIP-DGA descubrió inconsistencias en la documentación presentada por los choferes y la constatación de que los remitentes y destinatarios no poseían capacidad económica ni operativa para realizar el traslado, además de no tener actividad comercial declarada.
La localidad de Bernardo de Irigoyen tampoco tiene industrias que procesen material reciclado, lo que hace suponer que la intención era exportar clandestinamente los metales, porque en nuestro país está prohibido sacar de territorio argentino estos productos, considerados de interés estratégico para el desarrollo de la industria siderúrgica Argentina.El Juzgado Federal y la Fiscalía Federal de Paso de los Libres dispusieron el secuestro de la carga: 22 toneladas de plomo y 18 toneladas de aluminio; de los camiones de transporte y la detención de los choferes en carácter de incomunicados.
El aforo total fue estimado en casi 288 millones de pesos.