El estupefaciente secuestrado por Gendarmería Nacional cerca de Santo Tomé se encontraba en falsos rollos de cuerina que eran enviados por un transporte de cargas desde Puerto Iguazú y con destino a La Tablada, provincia de Buenos Aires.
Los cilindros de madera sobre los cuales se enrollaba la cuerina eran huecos, y en su interior se encontraron 41 envases conteniendo marihuana, con la particularidad de que esta se hallaba deshidratada y en forma granulada, similar a ciertos alimentos balanceados obtenidos mediante un proceso de extrusión. Esta modalidad no había sido observada con anterioridad en Argentina ni en países vecinos.
El peso total del estupefaciente ascendió a 21 kilos.