Griselda Blanco (45) fue estrangulada en su casa de Curuzú Cuatiá. Los investigadores no descartan ninguna hipótesis, aunque allegados a la víctima aseguraron que había recibido amenazas por denunciar a un comisario por abuso sexual y mala praxis en el Hospital Civil de Curuzú Cuatiá.
Por el hecho la policía detuvo a su ex pareja de 54 años mientras los investigadores intentan establecer si el crimen fue un femicidio o estuvo vinculado a las denuncias que había realizado.El caso es investigado por la fiscal María José Barrero Sahagún, quien ordenó la intervención de la Policía Federal Argentina (PFA) luego de tomar conocimiento de las denuncias públicas de Blanco sobre supuesto mal desempeño de la Policía local.
El cadáver de la periodista yacía sobre el piso boca arriba del comedor de su casa y tenía signos de haber sido golpeado en el rostro. Alrededor de su cuello había una soga, sin embargo, no hallaron los investigadores de donde podría haberse colgado, explicaron las fuentes consultadas. Además, la puerta de ingreso estaba sin llave y tampoco había signo de que hubiera sido violentada.